jueves, 5 de noviembre de 2009

"TU YA ERES SUFICIENTE"


“Ya todo está listo… el agua, el sol y el barro, pero si faltas TÚ, no habrá milagro”
Juan Manuel Serrat.

Con esta frase quiero iniciar este artículo agradeciendo a las más de cien personas que acudieron a la conferencia de Liderazgo y Coaching realizado el pasado jueves. No imaginan todo el cariño y gratitud que siento por cada uno de ustedes que hizo que aquel encuentro se convirtiera en un mágico espacio de aprendizaje. Ese día ustedes me permitieron mostrarles parte de este maravilloso mundo que nos ofrece el coaching, una disciplina que busca reconocer al ser humano, conectarlo con su grandeza, con su dignidad, con su amor y todo su poder. Gracias con todo mi corazón ¡¡¡

Y hoy quiero empezar este artículo con una experiencia que he vivido hace algún tiempo. Preocupada por una nueva conferencia regional que tenía que ofrecer en Lima empezaba a pensar como era la “mejor forma de hacerlo” y eso me había puesto tensa y preocupada…Más tarde recordaba que eso también se había presentado antes en mi vida; exigencia al máximo, estar pendiente de lo que se diga, de lo que se pide, estar siempre pendiente de los demás, y no de mí.

Entonces surgió una conversación de coaching maravilloso donde pude ver algo que antes no había mirado. Junto a mi coach, mirando un parque lleno de diferentes árboles y plantas comenzamos una conversación que partió con la pregunta: ¿Cómo crees que se sienten los árboles?. Yo los miraba y cada uno, entre robles, palmeras y pinos, todos lucían bellísimos, sus hojas se deslizaban graciosamente con el viento, sus colores eran vivos, sus formas eran únicas y perfectamente delineadas, al costado había rosales y otro tipo de flores…cada una diferente, cada una bella, cada una feliz siendo quien era.

Sólo observar ese paisaje me hizo entender algo que voy a guardar toda la vida. Si tan sólo nos esforzásemos por ser quienes somos, sin buscar ser “aquello”, sin seguir modelos, esquemas, ¿cuanta liberación en el alma habría?
Recordaba un cuento donde una ardilla le decía a un hombre: “Ustedes (los humanos) se complican tanto la vida, siempre están exigiéndose, comparándose, y nunca disfrutan ser quienes son. Yo en cambio soy una ardilla, y no quiero ser paloma ni mariposa, soy feliz, sólo por ser quien soy”.
Esas palabras resonaron fuertemente en mi corazón. ¿Será que la insatisfacción y por ende la infelicidad surgen también por querer siempre ser otras personas?, ¿será que estamos en constante búsqueda de agradar al otro, de parecernos a otros seres que no somos, y cuando vemos que no lo logramos, nos sentimos frustrados?
Esa tarde, mi coach me devolvió algo que había olvidado: “Tú, siendo quien eres, ya eres suficiente”, mi corazón se conmovió infinitamente, sentí la libertad de ser yo y sentirme feliz de ser quien era… había algo de magia en sus palabras que aún siguen resonando en mi alma.
Y hoy te invito a revisar como eres tú, frente a los juicios de los demás. ¿Buscas siempre agradar a los demás?, ¿estás siempre buscando cariño y aceptación de los otros?, ¿inventas caretas para que los demás te quieran?, ¿te niegas a ti mismo, por buscar agradar a los demás?, ¿te gustaría volver a conectarte con el ser maravilloso y exclusivo que eres?
¿Cómo se siente estar pendiente siempre de lo que los demás piensan o digan de ti?, ¿No te gustaría disfrutar de la libertad de amarte y aceptarte como eres?, ¿y quien te lo impide?, ¿Quién te detiene?
Hoy dejaré estas preguntas en ti. Yo he descubierto maravillosas respuestas en mi vida explorándolas. Y lo que ahora tengo claro es que no hay dicha más grande que sentirse SUFICIENTE, así tal cual, y sentirse feliz por lo que posees, y desde esa mirada, de autoaceptación, que es la mirada del amor, resulta que todo afuera cambia.

Es posible que empieces a conectarte también con la aceptación de los demás, quizás dejes de lado esos juicios y críticas que haces a quienes te rodean y que tanto daño pueden hacerte. Quizás empieces a mirarlos desde el respeto, la compasión, reconociendo en cada ser, un ser digno, un ser grande, un ser que está en el mundo por algo inmenso.
Cuando comiences a conectarte con tu propia grandeza, todo afuera, empezará a brillar de esa misma manera. Por la forma en que tú te miras, miras también a los demás…entonces ¿cómo te gustaría empezar a mirarte ahora?
Y para concluir, aquí les envío nuevamente otro abrazo lleno de mi cariño y gratitud a todos quienes hicieron posible la conferencia del jueves 29, ese día comprobé una vez más el poder de unir esfuerzos para lograr cosas inimaginables.

martes, 25 de agosto de 2009

VIVIR EL AQUI Y EL AHORA

“Y cuantas veces, preocupados por el futuro incierto y un pasado que no podemos cambiar, dejamos de vivir, y quedamos atrapados en el ayer y el mañana, dejando de lado lo más importante…vivir el hoy, plenos, completos, disfrutando la magia de este día que no volverá”.
Dejaremos por un momento la historia de Kalub y me dirigiré a ti, a cada alma y corazón que por una hermosa coincidencia de la vida ha decidido leer estas líneas.
Y aunque no sé quien eres, ni sé tu nombre, ni tu edad, ni tu historia, puedo sentir dentro de ti un corazón grande, un alma preciosa, un espíritu que quizás aún no ha visto toda la grandeza que se esconde en él.
Hace unos días tuve la dicha de viajar a Santiago y Viña del Mar, dos ciudades que una vez más me hicieron ver y reconocer la maravilla de nuestro mundo. La cordillera nevada, el bosque, los ríos, el cielo azul, el mar infinito, la lluvia refrescante, un sol que acariciaba dulcemente, y cientos de seres grandiosos con los que tuve el privilegio de compartir mi estancia en nuestro país vecino.
Diferentes nacionalidades, diferentes culturas, países, nombres e historias de vida nos reunimos en la segunda conferencia de nuestra formación como futuros coachs ontológicos. Tan distantes y tan iguales. Esos días nos mostraron una vez más la maravilla del ser humano.
Mexicanos, uruguayos, argentinos, españoles, brasileros, chilenos, peruanos y demás hermanos de distintos países, buscando lo mismo, engrandecer nuestro mundo, descubrir lo que hay dentro de nuestro ser, desplegar todo lo maravilloso y poderosos que habita en nosotros, contribuir en la construcción de un mundo donde vuelva a primar el amor, el respeto, la honestidad, la solidaridad.
Y en plena conferencia, un mensaje nos resonó a todos en el alma: “Vivir el aquí y el ahora”. ¿Es que acaso no lo estábamos haciendo? ¿Qué sucedía? ¿Era cierto que lo que más infelicidad nos causaba era no vivir el presente en plenitud?.
Nuevamente las preguntas aparecieron en mi mente y bastó una frase para que empezara a revisar esto en mi vida. Cuántas veces había hipotecado mi presente por el futuro “que vendrá” y por aquel pasado que “ya pasó” y que sin embargo seguía rondándome y ocupando mi tiempo, mis pensamientos, mis acciones.
Vivir el aquí y el ahora. Recuerdo claramente que en uno de los días de la conferencia Julio Olalla, presidente de Newfield Network, mencionó el dolor y sufrimiento que nos causamos cada vez que renunciamos a vivir y disfrutar de cada instante bello que nos trae la vida.
Y vivimos en la culpa del ayer, en el dolor que sucedió hace años, en la tristeza de pérdidas que no podemos remediar, ó invertimos el tiempo pensando en que seré feliz cuando llegue lo que espero, cuando gane más dinero, cuando alguien me quiera, cuando me enamore, cuando me jubile, cuando tenga familia o miles de cosas más.
¿Te resuena también esto en tu vida?
Ahí descubrí que uno de los secretos más bellos de la vida, es disfrutar este instante de la mejor manera. La felicidad, finalmente no era un destino, era la conquista de pequeños instantes, era admirar y amar lo que se tenía hoy, y agradecer a la vida por lo que nos había dado. Ahora creo firmemente que el lugar donde estamos ahora, tiene un sentido, tiene una razón de ser, y siempre trae un mensaje de aprendizaje para nuestra vida.
Y hoy quiero compartir contigo parte de un texto sobre vivir el presente que encontré hace varias semanas y que hoy lo hago mío y lo vivo y lo incorporo en cada momento de la historia de mi vida. Que su mensaje quede también grabado en cada célula de tu cuerpo y en toda tu alma.
“No existe un día más hermoso que el día de hoy. La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado. El día de ayer pudo haber sido un hermoso día... pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado. Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso...pero no puedo avanzar mirando sólo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor. Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante, dice:¡¡presente!!. Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio. Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe. Ayer fui. Mañana, seré. Hoy, soy.
Por eso: Hoy, digo Te Quiero. Hoy, los escucho. Hoy, les pido disculpas por mis errores. Hoy, los ayudo. Hoy, comparto lo que tengo. Porque hoy respiro, veo, pienso, oigo, trabajo, toco, río, amo...Hoy...Hoy estoy viva y no hay nada más maravilloso que
sentirse vivo plenamente ¡¡¡.

miércoles, 15 de julio de 2009

INICIANDO EL CAMINO


Cuentan que una vez un hombre llamado Kalub se la pasaba reclamando todo el tiempo por lo injusta que había sido la vida con él. No se sentía guapo, su casa no era tan grande como lo hubiera deseado, la chica que él quería no le hacía caso, vivía en un barrio que no le gustaba, la ciudad le parecía muy pequeña y por si fuera poco, sentía que su vida realmente no tenía sentido ya que se pasaba todo el año trabajando con un sueldo que apenas le alcanzaba para subsistir.
Todos sus días eran iguales y sus quejas nunca terminaban. Se quejaba de su vida, de su país, de su sociedad, de sus amigos, de todo. Nada le parecía bien y su apatía por la vida era tal que se refugió en el licor y las salidas diarias con los amigos; creía que ya nada podía cambiar.
Cansado de una vida así, un día despertó y decidió buscar ayuda. En el fondo de su corazón sabía que esa no era la vida que él quería. Él, a pesar de todo, sentía que había algo por lo que valía la pena vivir. Había conocido gente feliz y anhelaba saber que era lo que ocasionaba esa felicidad que él tanto deseaba para su vida.
Aún con el corazón y el alma desconfiados de que algo pudiera cambiar, una noche, en la soledad de su habitación soñó con una voz que le decía: “Si tú no cambias, nada a tu alrededor cambiará. No se trata de cambiar las cosas, la clave está en que las veas con nuevos ojos, sólo ahí encontrarás lo que tanto has buscado”.
¿Cambiar yo? ¿Mirar las cosas con nuevos ojos? Que rayos quería decirme esa voz que retumbaba en su cabeza una y otra vez. Kalub empezó a reflexionar sobre lo que había escuchado aquella noche. Cambiar, pero ¿cómo? ¿qué cosas cambiar? ¿para qué?. Miles de preguntas empezaron a rondar por su cabeza y, en vez de ayudarlo, sintió que esa voz terminaría por hundirlo aún más.
Kalub retornó a sus labores diarias intentado olvidar lo que escuchó en sus sueños y una mañana encontró bajo su escritorio una bola de papel. Él se enojó mucho porque pensó que el trabajador de limpieza no cumplía bien con su labor, le dio cólera que todo funcionara tan mal.
Justo antes de tirar la bola de papel al tacho descubrió unas letras extrañas y decidió abrir la hoja. Ésta decía: “Todo es cuestión de actitud. Tú decides como vivir tu vida cada día. Decides levantarte de buen humor o de mal humor. Decides renegar por todos tus errores o decides aprender de ellos. Eliges quejarte por lo que tienes o eliges agradecer las cosas que tienes. La vida es una elección, tú eliges como vivirla, ¿Qué elegirás hoy?”
Kalub no podía creerlo. ¿Actitud? ¿Qué era eso? ¿Acaso era todo esto un complot para hacer que reaccione de alguna manera? ¿Era cierto qué él era capaz de decidir como vivía su vida? ¿Había estado ciego durante toda su existencia? ¿Es que acaso él había ELEGIDO ser infeliz durante toda su vida? Nuevamente las reflexiones lo condujeron a un estado de inquietud que no lo dejaría fácilmente.
Al día siguiente, mientras manejaba su auto rumbo a casa se puso a pensar en aquellas dos frases que había escuchado y leído los días anteriores y supo entonces que su vida no volvería a ser la misma. El poder de aquellas palabras lo habían hecho despertar de un largo letargo en su vida, llena de quejas, tristezas, frustraciones y rencores. Había descubierto algo nuevo y estaba dispuesto a llegar al fondo de todo. No descansaría hasta descubrir su felicidad, aquella que tanto había anhelado.
Llegó a casa y oró incesantemente, a pesar de no haber creído en Dios nunca antes. Rezó y dijo: “Ayúdame a encontrar lo que tanto he buscado. Ya no quiero más esta vida llena de tristezas, frustraciones y rencores. Deseo encontrar la felicidad, deseo cambiar. Esta es mi elección”
Una voz en su corazón le respondió: “Kalub, estoy feliz de escucharte. Bienvenido a tu nuevo camino”.
¡¡¡¿Quién eres?¡¡¡ Preguntó Kalub, algo asustado. Nunca antes le habían hablado de esa manera.
- Te habla tu propio yo. Aquel que no has escuchado nunca por la rapidez de tus días, por las quejas sembradas, por tu descontento de cada día. Ahora que has decidido verme, descubrirás la grandeza que hay en ti, descubrirás un mundo nuevo. Tu mirada será distinta, tu corazón y tu mente también. Desde hoy empieza un nuevo sendero para ti. Te acompañaré a donde vayas y siempre que quieras escucharme estaré aquí para ti.
La voz interna de Kalub era quien hablaba, su propia conciencia, su esencia más pura. Kalub agachó al cabeza y lloró. Dejó caer todo el peso que llevaba dentro y prometió escuchar a su voz interior siempre.
¿Cómo te llamaré? Le preguntó.
- Soy tú. Me llamo Kalub - respondió la voz.
“Yo necesito ponerte un nombre, hasta que aprenda a distinguirte como mi propio yo” le pidió Kalub. La voz compasiva, le dijo: “Entonces me llamarás Dasein, y desde hoy iniciaremos el camino hacia tu propia conquista. El camino a convertirte en el milagro que siempre has sido. Bienvenido al camino de Dasein”.

jueves, 18 de junio de 2009

Los enemigos ocultos...

No deseo que continuemos el viaje sin antes advertirte sobre unos posibles personajes ocultos que provocarán, más de una vez, que decidas desistir en un camino de autorealización que buscamos proponerte...

Me lo adviertieron la primera vez que decidí empezar este sendero.
Además de voluntad y disposición debía tener una fuerte dosis de coraje y fuerza para vencer a los llamados: ENEMIGOS DEL APRENDIZAJE.

Lo bueno de esto, es que una vez identificados en tu propia vida, es más sencillo ir venciéndolos. No será sólo una guerra la que tendrás que librar, sino una serie de batallas permanentes...
Los enemigos, que nos han acompañado durante casi toda nuestra vida es posible que se hayan apoderado de ti de tal forma, que regresarán una y otra vez, aún cuando creas que ya han desaparecido. Nunca te confíes.

Léelos con calma.
Fíjate como es que han influido en tu vida, cuantas trabas han puesto para que tú puedas aprender nuevas cosas. Cuanto escepticismo han sembrado. Cuanta duda...cuanta soberbia han dejado que nazca en ti aún sin esperarlo.
Será una reflexión sólo para tí.
Será un momento para darte cuenta de cuantos enemigos se ocultan, nos hacen daño, y no nos permiten mirar las miles de opciones que tenemos para tener una vida diferente, una vida plena, la que en el fondo de tu ser algúna vez anidó.

Aqui van:

- Inhabilidad para aceptar que no sabemos (no aceptar que no sabes)

- Ceguera cognitiva (no me doy cuenta que no sé)

- No tengo tiempo (quiero aprender algo y nuna encuentro tiempo para hacerlo, siempre hay "otras cosas" más importantes que ocupan mi tiempo).

- No dar autoridad para que te lo enseñen (creer que la persona que busca enseñarte no es lo suficientemente bueno para hacerlo, menosprecias el valor de lo que el otro te puede enseñar)

- Confundir aprender con adquirir información (creer que sé más por la cantidad de libros, de cursos, de seminarios y demás actividades académicas a las que he asistido...)

- Confundir saber con tener opiniones (yo opino que........., yo creo que...... recuerdas escuchar estas frases?? bueno no todo el que opina necesariamente sabe más)

- La adicción a las respuestas (te hacen uan pregunta y tú siempre respondes con algo. Esto va muy relacionado a nuestra incapacidad de decir No sé).

- La gravedad (como sé muchas cosas, al momento de hablar busco llamar la atención, cambio de voz, me siento de diferente manera, hago gestos poco usados....esto les hace recordar a algun docente que tuvieron alguna vez??)

- Trivialidad (sucede cuando una persona toma todo a la broma, como algo trivial, sin importancia, no le importa nada y todo lo que venga de afuera le va y le viene)

- Vivir juzgándolo todo, todo el tiempo (cuando se busca siempre explicaciones, el porqué pasó esto, poque tuvo que ser así, como es que pasó, porque a mí?)

- "Quiero tenerlo claro todo, todo el tiempo" (cuando te angustia no saber algo, cuando no puedes vivir en incertidumbre, cuando te desesperas ante lo que pueda ocurrir y no estuvo planificado)

- No incluir el ámbito emocional en el aprendizaje (cuando aprendo algo, ¿¿me doy cuenta de que emoción está en mí??? ¿me fijo si en ese momento tengo rabia, tristeza, melancolía, alegría, flexibilidad? descubrir la emoción que llevas en ti, antes de aprender tiene un efecto poderoso para estar dispuestos a nuevos aprendizajes)

- No incluir el cuerpo en el aprendizaje (¿miras como está tu cuerpo cuando lees algo, como están tus pies, tus hombros, tu cabeza, como marcha tu respiración?, el cuerpo es maravilloso, tiene diferentes maneras de predisponer el aprendizaje o de obstruirlo).

Hoy deseaba mostrarte estos enemigos.
Míralos, obsérvalos, reconócelos, cuantos de ellos habitan en ti?
que costo ha tenido el haberlos llevado contigo en tu vida?

Hoy los conociste, ya no debes temerles, puedes vencerlos si así lo deseas.

El resultado, será tener un alma y mente dispuestas a abrirse al más bello de los aprendizajes, abrirse a las nuevas experiencias de la vida, a una sabiduría que estaba escondida y que juntos vamos de encontrar.

Un abrazo y bellisimo fin de semana ¡¡

Nery